
La capital de Mauricio, Port Louis, fue fundada en 1.735 por Mahé de Labourdonnais. Es una de las ciudades más antiguas, y conserva algunos vestigios de su pasado colonial, como las anchas avenidas y varios edificios de la época. Está muy bien ubicada, ya que ocupa el anfiteatro formado por las montañas Moka, en el este, y al oeste está su puerto marítimo. Para poder comprender ka esencia de Mauricio, hay que visitar Port Louis. Es el punto de encuentro del norte y del sur, del este y del oeste, y lo nuevo y lo viejo, forman un todo indisoluble. Aquí las influencias de China y la India contrarrestan los tres siglos de colonialismo francés e inglés. La ciudad es sucia, y está infectada por el humo de los coches, pero no hay miseria y, excepto en los barrios obreros (cités ouvrières), prácticamente no hay chabolas ni mendigos.
En sus años de esplendor, Port Louis, era el hogar de la alta sociedad y se celebraban magnificas fiestas, bailes y conciertos en government House (Hotel du Gouvernement). En aquella época, proliferaban los fumadores de opio, y los prostíbulos, y a finales del siglo XVIII la ciudad se caracterizó por servir de base a muchos corsarios y piratas franceses.
En 1817, Port Louis era ya una ciudad oriental, de sus 25000 habitantes, solo 3000 eran europeos. La ciudad se dividía en tres barrios, uno para los europeos, otro para los esclavos liberados y otros africanos, y otro para los indios. Había también un pequeño enclave chino. la economía de la isla, conoció un período de plena expansión en los años 1850 gracias a las grandes fortunas nacidas de la industria azucarera. Creció también el tráfico marítimo. Se agrandaron los muelles, se construyeron nuevos puntos de embarque y la población de la ciudad llegó hasta los 65000 habitantes. Pero, entre el 1866 y 1868, la malaria (antes desconocida), se extendió por la ciudad provocando mas de 200 víctimas diarias. Lo que provoco que muchos habitantes huyeran hacia el interior estableciéndose allí. Poco mas tarde, cuatro ciclones sucesivos se abatieron sobre la ciudad, lo que provoco un declive como zona de residencia de las clases mas favorecidas. la población en 1918 había descendido hasta 50000 personas, acentuándose este declive más a consecuencia de la pérdida de actividad de su puerto. Sin embargo, hoy, Port louis, está en plena expansión, y es el símbolo del rápido desarrollo de la isla. Su población en la actualidad supera los 130000 habitantes, y aunque parezca absurdo su principal problema son los atascos diarios de tráfico.
Port Louis, resulta una delicia para los sentidos por todas sus imágenes, olores y sonidos, así como la multitud de sabores desconocidos que esperan al visitante en os puestos de los mercados y restaurantes. De día, la ciudad está llena de gente y su tráfico es caótico, por lo que no dejan de escuchare las bocinas de los coches que circulan por sus estrechas calles de sentido único, muchas de las cuales conservan el adoquinado del siglo pasado. Los vendedores ambulantes, pregonan sus mercancías en las calles del barrio chino y en los portales cercanos al mercado, lo cual da mucho colorido al ambiente. Los baches y la multitud, hacen que pasear con niños, resulte una tarea difícil. Así mismo, los peatones, tienen que ir con cuidado de no caer en los profundos desagües que sirven para evacuar el agua de las tormentas estivales. Pasear en verano, puede resultar sofocante. Muchos bares de la ciudad no están autorizados a servir bebidas alcohólicas. Si quiere ir a un restaurante, mejor no espere a la noche, ya que muchos de ellos solo sirven los días laborales al mediodía. Conducir en Port Louis, puede resultar desesperante, pues muchas de sus calles son de sentido único, y muchas de ellas han cambiado de nombre, con lo que en plano un poco antiguos no aparecen.
PUNTOS DE INTERÉS TURÍSTICO
Este sitio se actualizó por última vez el 27 octubre, 2007